* “Es sabido que todo machi (chamán) para ser iniciado en su sacerdocio debe pasar por una serie de pruebas rituales que, de aprobarlas, lo cualificaran para la función. Estas pruebas se hallan presentes a lo largo de un viaje místico, e implican sin excepción un descenso al mundo inferior y la muerte simbólica del candidato, para ascender posteriormente a la región celestial o superior con un segundo nacimiento en un estado trascendente del ser, volviendo finalmente al Mundo Medio, el de los humanos. […] El machi realiza físicamente el viaje al mismo tiempo que lo emprende espiritualmente. El traza físicamente el camino y sus vicisitudes, a la par que lo recorre en los niveles espirituales, creando así una cartografía cósmica que le servirá para regresar sin extraviarse en caso de no llegar a su meta, o para que los futuros discípulos puedan seguir este hilo de Ariadna en su realización espiritual. El trazado del viaje fue enseñado por el primer machi de la historia, quien devora en el mundo inferior al neófito mapuche descuartizándolo para luego vomitarlo de sus fauces ya inmortal. Su aspecto es el de un puma. Los machis transmiten a su pueblo en signos, cantos y danzas, la naturaleza de la geografía cósmica que les ha sido revelada en el proceso de sus trances iniciaticos y viaje del alma. A veces estos mapas son tridimensionales: esculturas, maquetas, p'raprawe, etc. Este es el significado de las pinturas rupestres con forma de rastro de pisadas, humanas o zoomorfas.” Aukanaw, “La ciencia secreta de los mapuches”
* “Al trasladarse de la luz del día a una completa oscuridad, resulta imposible no sentir un escalofrío de temor y sobrecogimiento cuando se recorre el mismo camino hacia el corazón de la tierra
que la gente realizaba hace 30.000 años. Ellos únicamente contaban con lámparas de piedra hueca, con mechas de ramitas de enebro, y aceite de grasa animal para alumbrarse. ¿De dónde sacaron la
valentía para deslizarse y arrastrase por estrechos pasajes laberínticos, respirando entrecortadamente, recorriendo cavernas lo suficientemente amplias como para contener una catedral, hasta el
santuario que se hallaba al fondo, a menudo a 2 o 3 Km de la entrada de la cueva? Seguir el tortuoso sendero que lleva al santuario, o descender a una caverna-útero enorme, tiene todas las
características de una iniciación tribal del tipo que algunas tribus contemporáneas aún practican.” A.Baring y J. Cashford, “El mito de la diosa”
* “En las cuevas se dan una serie de circunstancias fuera de lo común que configuran un ambiente inusitado. La ausencia de luz, el profundo silencio y la desaparición del mundo exterior, unidas
quizá a ciertas sutilezas telúricas, facilitan la interiorización del ser humano. Las ideas y los pensamientos con que nos adentramos en ellas se diluyen progresivamente a medida que la atmósfera
de la cueva se apodera de nosotros. Después, al salir y contemplar de nuevo el azul del cielo y las formas de las plantas, una efímera lucidez abandona nuestra mirada y nos devuelve otra
vez a lo cotidiano” Iñaki Miró, “¿Qué es la espeleología?"