* “Los Ainus celebran la Ceremonia del oso para comunicarse con divinidades ancestrales de su cultura. El oso no es una victima sacrificial, sino un mensajero. Es un emisario espiritual
cuidadosamente criado. […] El oso es generalmente capturado cuando es cachorro, a finales de invierno. Una de las mujeres lo cría de sus pechos como si fuese un chiquillo. Se acostumbra a la
compañía humana. Puede verse al osezno entrar en la cabaña, poner una pata en el borde del pote de mijo, levantar la tapa, y comerse dos puñados del contenido. Pueden transcurrir uno, dos o tres
años, durante los cuales es tratado como un niño mimado. Cuando se hace fuerte generalmente se construye una jaula de madera. Finalmente llega el momento de la ceremonia, ordinariamente en
septiembre u octubre. La fiesta es llamada Iomante, lo cual significa Fiesta de despedida. Es el momento de un dolor casi intolerable para la mujer que ha criado el oso. […] Solo la más
imperativa responsabilidad espiritual puede inducir a un acto semejante, y se toman minuciosas precauciones por temor a que el oso interprete erróneamente el ritual.
[…] Los Ainus creen, como tantos otros pueblos cazadores, que las almas de los animales muertos, después de una estancia en el otro mundo, regresan a la tierra en los cuerpos de otros animales. Y
puesto que la vida misma depende del éxito de la caza, es importante que los animales quieran regresar a la tierra. Esta creencia explica muchos de los ritos llevados a cabo sobre un animal que
ha sido muerto. En la Ceremonia del Oso de los Ainus este motivo es evidente. Tienden a preparar un animal que tendrá que servir especialmente como emisario vocal y entusiasta. El animal estará
encargado de contradecir el vil rumor propagado en el mundo de los espíritus por otros animales, que han hecho creer que la vida sobre la tierra no es más que una cosa miserable que termina
rápidamente en cuanto un cazador humano los mata y se los come. Y así, los hombres hablan largamente al espíritu del oso sagrado, recordándole cuan profundamente lo están honrando. Le dicen que
debe visitar a su padre y a su madre con alegría. Las mujeres han preparado tortas y pasteles que acompañarán al oso al mundo de los espíritus y le permitirán invitar a las divinidades a una gran
fiesta” Edwar Weyer, Jr “Pueblos primitivos de hoy”
* Plegaria de la Ceremonia del Oso según lo recoge J.Frazer en el libro "La rama dorada":
Ahora haremos una gran fiesta en vuestro honor. No tengáis miedo. Os enviaremos al Dios del bosque, que os ama. Os ofreceremos una buena cena, la mejor que nunca comierais entre nosotros, y todos
os lloraremos. El Ainu que os matará es el mejor arquero de todos nosotros. No sentiréis casi nada y todo se hará con presteza. Nosotros no podemos alimentaros siempre, como comprenderéis. Hemos
hecho bastante y ahora debéis de sacrificaros por nosotros. Pediréis al Dios que nos envíe para el invierno numerosas nutrias y martas negras y por el verano focas y pescado en abundancia. No
olvidéis nuestro recado. Nosotros os queremos mucho y nuestros hijos jamás os olvidarán.