* “Para los evenk, la tierra es imaginada en forma de alce: la Señora de la Tierra a la cual el chaman va a solicitar y si es preciso a sustraer animales de caza, es alternativamente hembra de cérvido y anciana. Según los lugares, las funciones que cumple y la dimensión que se le da, es invocada bajo nombres como Madre-Naturaleza, Señora de la Taiga, etc. Otra transformación posible en lo que concierne al chamán es el animal madre que, en las raíces del árbol del clan, crea al futuro chamán una nueva alma antropomorfa.” Ivar Paulson “Las religiones de los pueblos árticos”
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* “Algunas tribus cazadoras de Siberia fabrican pequeñas esculturas antropomórficas de madera llamadas dzuli; […] estas estatuillas representan a la abuela
mítica de la que se supone que descienden todos los miembros de la tribu y que protege a las familias y a las viviendas; al regreso de las grandes expediciones de caza se las obsequia con
ofrendas de gachas y grasa.” Mircea Eliade, “Historia de las creencias religiosas”
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* “Los Yukaghir (Siberia) veneraban a los antepasados de sus chamanes difuntos, personificados y representados por las llamadas personas de madera
(Can-coro´mo), que eran colgados de los árboles en lugares naturales importantes, como los desfiladeros de la montaña, las desembocaduras de los ríos y los terrenos de caza, y eran honrados no
como simples amuletos de madera, sino como la sede de los espíritus tutelares de los miembros de la comunidad. […]
En su vida cotidiana, las gentes de la cultura samoyedo (siberia) contaban con la ayuda de los diversos espíritus del linaje, el clan, la familia y la casa o tienda. Generalmente eran materializados en objetos o figurillas.
Los poblados iurak tenían lugares consagrados en plena naturaleza, en el bosque, en la tundra, en las islas próximas a las costas, y en ellos se veneraba a los poderosos espíritus de la especie y del lugar, en forma de ídolos antropomorfos de madera (sjaadai, sadaj), presentándoles ofrendas y oraciones. Los ídolos pasaban de padres a hijos y se conservaban en el lugar sagrado (sinikui), situado al fondo de la tienda, detrás del hogar. Para su transporte había unos trineos de espíritus. […] También tenían las cajas de espíritus hechas de diversas parte del cuerpo de los animales (piel de cabeza de oso, hocico y patas de ardilla, piel de pato, piel de animales o peces desecados, etc.): los espíritus que estaban contenidos en esas cajas prestaban su ayuda sobre todo durante la caza y la pesca.” Ivar Paulson “Las religiones de los pueblos árticos”

