"HILANDO EN LAS PUERTAS DEL LABERINTO". Guillermo Piquero

Artículo  publicado en a 2ª edición del libro MITOLOGÍA SALVAJE (Ed. Cauac, 2017)

 

"Mari, la Gran Dama," hilando un vellón de lana de su compañero Ahari. Su rueca, en eterno movimiento, mantiene activos los ciclos de regeneración de la vida. Al fondo, la tela de araña como imagen arquetípica del laberinto. Pintura de Paz Treuquil.
"Mari, la Gran Dama," hilando un vellón de lana de su compañero Ahari. Su rueca, en eterno movimiento, mantiene activos los ciclos de regeneración de la vida. Al fondo, la tela de araña como imagen arquetípica del laberinto. Pintura de Paz Treuquil.

    "El laberinto es una de las imágenes simbólicas más utilizadas entre los pueblos indígenas para representar al inframundo, a la matriz primordial que alberga el espíritu de los antepasados. Para estas culturas, las espirales y los caminos que se ramifican en infinitas bifurcaciones evocan a las entrañas de la Gran Madre, a ese mundo espiritual paralelo al nuestro al que solo acceden los difuntos… y los vivos que se atreven a emprender el camino de la iniciación (sorgin).

 

    Hace ya decenas de miles de años, nuestros ancestros del Paleolítico europeo penetraban a través de rutas laberínticas hacia el interior de las cuevas, dejándonos como prueba de sus incursiones sagradas un lenguaje simbólico rupestre que aún no hemos sido capaces de descifrar, pero que sin duda les serviría en muchas ocasiones como una suerte de mapa subterráneo para poder desandar el camino y regresar sano y salvo hacia la luz.

 

    En el mito del laberinto cretense, el hilo de Ariadna parece jugar esta función simbólica de amarre o conexión entre la Tierra y el Mundo Subterráneo, entre el mundo físico y el espiritual. Hoy sabemos además, que la historia original fue distorsionada por los invasores griegos que colonizaron Creta y que en su origen relataba la unión sagrada entre la Dama del Laberinto, Ariadna, y su consorte masculino, el Minotauro, como arquetipos sagrados de los dos principios vitales que conforman las fuerzas de la naturaleza.

"Ahari", junto al incadescente inframundo en el que se gestan todas las criaturas vivientes. En su mano izquierda sostiene un cayado con cabeza de dragón (Sugaar) y en su mano derecha, frutos de tejo. Pintura de Paz Treuquil.
"Ahari", junto al incadescente inframundo en el que se gestan todas las criaturas vivientes. En su mano izquierda sostiene un cayado con cabeza de dragón (Sugaar) y en su mano derecha, frutos de tejo. Pintura de Paz Treuquil.

    Este simbolismo originario si pervivió, sin embargo, en otro antiquísimo mito preindoeuropeo, el de la Dama Mari del País Vasco, a quien la tradición oral describe preferentemente hilando en la boca de las cuevas, en la frontera mítica entre el mundo visible y el invisible. Mari es ayudada en su labor de hilado por Ahari, un ser mitad hombre, mitad carnero, que parece jugar un papel análogo al que en otras regiones vascas representa Akerbeltz (Chivo negro) como regente del inframundo. Ambos seres antropomorfos simbolizan por igual el principio de fertilidad masculino de la naturaleza, que cíclicamente activa la regeneración de la vida desde el interior del laberinto, desde el vientre de Ama Lur (Madre tierra).

 

    A diferencia del mito del laberinto cretense, la complicidad amorosa entre el Dios Astado y la Dama vasca es claramente manifiesta. Así, algunas leyendas describen a Mari hilando acostada, mientras apoya su cabeza sobre el cuerpo también tumbado de Ahari, y utiliza los cuernos del hombre-carnero para devanar el hilo dorado de su madeja. Este precioso simbolismo en torno al hilo como metáfora de vida y de los conceptos duales que la contienen, debió de ser de gran importancia para nuestros ancestros y habría que preguntarse si la raíz preindoeuropea ari que aparece en los nombres de Ariadna, Mari y Ahari pueda estar relacionada con el vocablo vasco hari (hilo). Y lo mismo podríamos decir de otra palabra clave vinculada al concepto de inframundo: arima (alma en euskera).

 

"Argizaiola". Objeto ceremonial vasco antropomorfo que se coloca sobre la tumba familiar para comunicarse con los ancestros. La vela, a modo de cordón umbilical,  evoca el hilo dorado que une el mundo de los vivos con el de los muertos mediante el fuego.
"Argizaiola". Objeto ceremonial vasco antropomorfo que se coloca sobre la tumba familiar para comunicarse con los ancestros. La vela, a modo de cordón umbilical, evoca el hilo dorado que une el mundo de los vivos con el de los muertos mediante el fuego.

 

    En relación a este último término (arima), cabe recordar, que hasta hace unas pocas generaciones, las hilanderas vascas de una misma vecindad solían reunirse por las noches en la cocina del caserío de alguna de ellas para trabajar conjuntamente en torno al fuego, lo cual no sólo suponía un compromiso laboral, sino también espiritual, pues el hogar (fuego de la cocina) era considerado un lugar sagrado en conexión con el Mundo Subterráneo y a través del cual, hacían aparición las almas de los antepasados durante la noche.

 

    Así relata el etnógrafo vasco J.M. de Barandiaran la relación entre hogar e inframundo: Los caminos de las almas, si nos atenemos a algunas leyendas, son ciertas galerías misteriosas que ponen en comunicación cada hogar con el mundo subterráneo. Ciertas simas y cavernas del país son tenidas por conductos por dónde circulan las almas […] tales conductos desembocan en hogares o cocinas, sobre todo en los de las casas más antiguas.

 

    Podemos afirmar por tanto, que la etxe vasca, al igual que la cueva paleolítica, era al mismo tiempo hogar y templo, un lugar que mantenía la conexión entre los vivos y sus antepasados a través del mundo subterráneo y, por eso, los vascos enterraban a sus difuntos junto a la casa familiar.

 

    Pero además de la cueva y la etxe, existe un tercer espacio sagrado que según las tradiciones arcaicas también está conectado con el Mundo Subterráneo: nos referimos al dolmen. Las culturas preindoeuropeas del Neolítico, recrearon el espacio sagrado de la cueva mediante construcciones megalíticas que imitaban la forma del útero (dolmen de corredor) con largos pasillos que desembocaban en una gran cámara, y en la que frecuentemente grababan espirales, meandros o formas laberínticas en clara alusión al inframundo.

 

    La tradición oral vasca cuenta que los dólmenes, al igual que otros monumentos megalíticos, fueron construidos por una cultura humana anterior a la nuestra, dotada de extraordinaria fuerza y sabiduría: los mairu. Podríamos decir que los mairu representan el arquetipo del ancestro primigenio, conocedor de los secretos de las artes y los oficios, y que también es llamado gentil en el sentido bíblico de no evangelizado, de pagano. Así, como afirma simbólicamente la tradición oral vasca, fue el sonido de las campanas de las ermitas lo que expulsó a los gentiles de la tierra que hasta entonces habitaban.

 

Dolmen de Jentillarri (Aralar). Según la tradición oral vasca, fue el lugar por el que los últimos gentiles (mairus) regresaron al Mundo Subterraneo en espera de un nuevo renacer.
Dolmen de Jentillarri (Aralar). Según la tradición oral vasca, fue el lugar por el que los últimos gentiles (mairus) regresaron al Mundo Subterraneo en espera de un nuevo renacer.

 

    Este mito nos puede ayudar a interpretar el significado de multitud de topónimos con la palabra moro o mora asociados a megalitos, cuevas y restos arqueológicos prehistóricos que encontramos a lo largo y ancho de la Península Ibérica. Así, entre decenas de ejemplos, podríamos citar el Castro de la Peña del Moro en Cataluña, de la Edad del Hierro; el Dolmen de la cueva de la Mora en Huelva, de época calcolítica o el Dolmen de Pedra Moura, en Galicia, también del Calcolítico. En Aragón, a los moros se les identifica con una raza humana muy antigua, de gran estatura y fuerza, que construyeron los menhires y dólmenes pirenaicos y lo mismo dicen en Asturias de los morus.

Dolmen de Gaxteenia (Mendibe), tambien conocido como "Mairi-etxe" (Casa de Mairi).
Dolmen de Gaxteenia (Mendibe), tambien conocido como "Mairi-etxe" (Casa de Mairi).

    Pero además de en la toponimia y en la mitología, existe otro nexo cultural entre los distintos pueblos peninsulares sobre el mito de los moros. Se trata de una leyenda que se repite de forma asombrosamente similar en lugares geográficos muy distantes y que tiene como protagonista a una mora hilandera constructora de dólmenes.

 

    Así nos encontramos con que en tierras vascas, al norte de los Pirineos, una mairi levantó los dólmenes de Mendibe y Armiaga. La leyenda cuenta que transportó las enormes rocas sobre su cabeza desde una montaña cercana, al mismo tiempo que mantenía sus manos ocupadas en hilar. Similar explicación dan al otro lado de los Pirineos, en Huesca, para el Dolmen de la Losa Mora, de 4.000 años de antigüedad: fue construido por una mora que transportó las piedras sobre su cabeza a la par que hilaba ayudada por su rueca. Idéntico relato encontramos en Extremadura para el Dolmen del Cravilejo, en León para la gran piedra de Peña La Mora, o en Galicia y Portugal para numerosos dólmenes que según la tradición oral fueron construidos por mouras hilanderas; y lo mismo podríamos decir de otros muchos megalitos peninsulares... e incluso de la Europa Atlántica.

Amama vasca hilando lino con la ayuda de su rueca. La humanidad lleva trabajando esta fibra vegetal desde hace al menos 10.000 años.
Amama vasca hilando lino con la ayuda de su rueca. La humanidad lleva trabajando esta fibra vegetal desde hace al menos 10.000 años.

    No cabe duda de que el mito de la mairu hilandera constructora de dólmenes está relacionado con el mito de Mari hilando en sus refugios rocosos. En este sentido, tanto la etimología de Mari como la de Mairu, parecen estar vinculadas con el hilado: hari (hilo) e irun (hilar). Como hemos dicho antes, este hilo dorado une a través de la cueva (y el interior del dolmen es según los geobiólogos energéticamente similar a una cueva), el mundo de los vivos con el de los muertos, con el de los ancestros. Es el nexo que nos conecta con nuestro linaje, cuya etimología deriva de línea que significa hilo de lino.

 

    Podemos suponer entonces que los dólmenes, como las cuevas, son lugares dónde uno puede acceder al Mundo Subterráneo, allá dónde moran los ancestros. Un ejemplo lo encontramos en Galicia, en el megalito de Porta do Alen que significa puerta al mas allá, dónde la tradición oral dice que el Día de los Difuntos (Samaín en la cultura gallega), entrando a su interior y depositando una ofrenda, uno puede comunicarse con los familiares muertos, cuyas palabras vienen en el viento que se bate entre las piedras.

"Ama Hiru". No son tres, sino las tres caras de una. Los ritmos circulares de la Madre Naturaleza pueden ser expresados simbólicamente a traves del paralelismo entre las fases visibles de la luna y los ciclos vitales de la mujer. Pintura de Paz Treuquil.
"Ama Hiru". No son tres, sino las tres caras de una. Los ritmos circulares de la Madre Naturaleza pueden ser expresados simbólicamente a traves del paralelismo entre las fases visibles de la luna y los ciclos vitales de la mujer. Pintura de Paz Treuquil.

    Pero la etimología de la palabra vasca mairu aún nos puede abrir otros caminos que nos conducen hacia una mayor comprensión de la cosmovisión indígena europea. Por un lado tenemos la raíz ma, contracción de la palabra ama (madre). Por otro lado la palabra iru (tres), que como hemos dicho anteriormente está asociado a irun (hilar) y que posiblemente deba su origen a que el trenzado más sencillo se realiza a partir de tres hilos. Tenemos pues las palabras Madre, tres e hilar. ¿Hay alguna referencia en otras mitologías europeas que relacionen estos términos? Pues si, la diosa triple hilandera del destino.

 

    Un arquetipo sagrado cuya referencia más conocida está en el mito de las Moiras griegas, pero que también se encuentra en la mitología romana (Parcas), la escandinava (Nornas), la báltica (Laima), y la eslava (Sudicky). Su carácter triple expresa los ciclos de crecimiento, plenitud y marchitamiento de la naturaleza, que nuestros ancestros explicaban, alegóricamente, a través de las fases visibles de la luna. Así, las tres caras de la Diosa son: una adolescente como luna creciente (que hila la hebra de la vida con una rueca y un huso), una madre como luna llena (que mide con su vara la longitud del hilo) y una anciana como luna menguante (que corta el hilo con sus tijeras).

 

    La invisible luna nueva, como el tránsito oscuro hacía el renacer, nunca se representaba, aunque en el caso de las Moiras parece estar presente de forma indirecta a través de Moros, uno de los dioses del inframundo griego y cuyos dictados siguen las Moiras. Este hecho expresa el concepto simbólico de que es a partir del principio de fertilidad masculino como se activa la regeneración de la vida desde el interior del mundo subterráneo, produciendo una nueva hebra de vida que será hilada por las Moiras.

 

    Como deidades del destino, su labor de hilado también representa las tres dimensiones temporales que definen la vida de cada persona: el pasado (el hilo ya enrollado en el huso, como algo ya definido y sin posibilidad de cambio), el presente (el hilo que está girando entre los dedos) y el futuro (las fibras de la rueca como algo sin forma y aún por definir).No

 

    La Diosa Triple, como arquetipo sagrado que expresa el carácter cíclico y multiaparente de la Madre Naturaleza, tiene sin duda un origen muy antiguo. Algunos autores ven su representación más temprana esculpida en la pared de Roc aux sorciers hace unos 15.000 años y posteriormente en el símbolo de la triple espiral tallado en algunos templos megalíticos. También tenemos constancia de numerosos mitos triples europeos como el de Las Matres, la diosa celta Brigit, la griega Hécate o la romana Trivia; y de otras partes del mundo como la Tridevi del hinduismo, la triada Uzza, Al lat y Manat de los antiguos árabes o la diosa Ixchel de los mayas, entre muchas otras…

 

    Todas estas diosas guardan relación directa o indirectamente con el hilado, lo cual nos remite a un último personaje en esta historia. Se trata de la maestra primordial, aquella que enseñó el secreto del hilado y del tejido a las deidades primitivas. Como matriarca de este linaje sagrado, en algunas culturas ancestrales se la conoce por el mismo nombre: Abuela Araña. Es la Kokyangwuti de los hopi, la Llalín Kushe entre los mapuches o la Amama de los vascos. En la cosmovisión maya, la placenta de la diosa Ixchel es descrita como una tela de araña de cuyo centro (ombligo) cuelga un hilo que representa: el gran cordón umbilical que une a Ixchel con todos los seres vivos en un único y excepcional tejido, el Tejido Sagrado de la Vida.

 

                          * Guillermo Piquero, diciembre del 2017. En memoria de los ancestros.


Según la linguistica oficial las palabras vascas ARIMA (Alma) e IZPIRITU (Espíritu) provienen del latín. ¿Será posible que la antigua espiritualidad vasca, cuyas raíces se hunden en el chamanismo paleolitico, tuviera que tomar prestados dichos términos? ¿Será casualidad que de ambas palabras se puedan desprender vocablos relacionados con el hilado?:

ARI (Hilo), IZPI (Fibra, hebra, filamento)

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“LOS ÁRBOLES ADULTOS ALIMENTAN Y CUIDAN DE LOS MÁS PEQUEÑOS”

Entrevista a Peter Wohlleben, ingeniero forestal y experto en bosques y árboles (publicada en el Diario La Vanguardia  18/11/2017).

 

¿Los árboles son seres sociales?

Están conectados a través de las raíces, y pueden distinguir las raíces de otras especie e, incluso, de los diferentes ejemplares de su misma especie. Un bosque es un superorganismo, como un hormiguero.

 

¿Juntos funcionan mejor?

Sí, porque juntos crean un clima local equilibrado. Cada árbol es importante para la comunidad y el bosque actúa en consecuencia: a los ejemplares enfermos el resto les proporciona los nutrientes necesarios para que sanen.

 

Creía que competían.

Pueden competir ferozmente con otras especies, pero también entablar amistad y vigilar que ninguna rama demasiado gruesa crezca en dirección del otro. Los árboles igualan sus debilidades y sus fuerzas. A través de las raíces tiene lugar un intercambio activo. El que tiene mucho cede y el que tiene poco recibe ayuda.

 

En esos bosques espesos, ¿cómo pueden crecer los pequeños arbolitos?

A través de las raíces sus madres entran en contacto con ellos y les proporcionan azúcar y otros nutrientes. Podría decirse que los árboles bebé son amamantados.

 

Increíble.

Los adultos forman ese espeso techo sobre el bosque y sólo dejan pasar un tres por ciento de luz para que los pequeños no crezcan demasiado rápido, es lo que los expertos forestales desde hace generaciones llaman educación.

 

¡Educación!

El crecimiento lento es condición para que luego se alcance una edad avanzada. La ciencia ya no discute la capacidad de los árboles para aprender, queda por resolver dónde almacenan lo aprendido y cómo lo rescatan.

...

Muchos botánicos sostienen que en las puntas de las raíces tienen estructuras similares al cerebro. De hecho sabemos que los árboles tienen memoria, son capaces de registrar y distinguir las temperaturas en ascenso de la primavera de las que están en descenso durante otoño.

 

Sólo les falta hablar...

A su manera también lo hacen. Mediante sustancias odoríferas se comunican. Cuando se aproxima un peligro, la acacia avisa a sus congéneres emitiendo etileno, un gas de aviso.

 

¿Y qué hacen con la información?

Sueltan sustancias tóxicas para prepararse. También envían avisos mediante señales eléctricas a través de las raíces y de las redes de hongos, que son como nuestro sistema nervioso.

 

¿También lo hacen las hortalizas?

Por desgracia nuestras plantas de cultivo han perdido la capacidad de comunicarse. Son mudas y sordas, y por tanto muy vulnerables a los insectos.

 

Los árboles, ¿sufren cuando pasan sed?

Gritan. Según investigaciones del centro de ­investigación confederado de los bosques de Suiza que registraron los tonos de ultraso­nidos, los árboles emiten determinadas vibraciones cuando el agua escasea.

 

Y los árboles de ciudad, ¿se comunican?

Igual que en las plantaciones forestales, debido a la poda y plantación las raíces quedan dañadas para siempre y ya no pueden formar una red. Se comportan como niños de la calle. Básicamente les falta el bosque, la comunidad, la educación: nadie que les castigue si crecen demasiado deprisa o torcidos privándoles de luz.

 

¿No es partidario de la poda?

Si se retira una gran parte de las ramas se reduce la fotosíntesis y en consecuencia una gran parte de las raíces mueren de hambre, en esas zonas muertas penetran los hongos.

 

Pensábamos que saneaba a los árboles...

Hemos estado considerando y tratando la naturaleza como si fuera una máquina, pero en un puñado de tierra del bosque hay más seres vivos que seres humanos sobre la Tierra.

 

Usted trabajó durante veinte años al servicio de la Comisión Forestal de su país.

Sí, mi trabajo consistía en gestionar bosques como si fueran madera, con los años empecé a mirar de otra manera. Hoy estoy convencido de que existe una comunidad de bosque en el que cada ser vivo tiene su papel.

 

Ha colaborado con biólogos de la Universidad RWTH de Aquisgrán.

Todo lo que le cuento no es una chifladura, se basa en investigaciones científicas realizadas también por la Universidad de Aquisgrán, la Columbia Británica y la Sociedad Max Planck. Y todas esas investigaciones apuntan a que nuestra gestión de los bosques es muy errónea.

 

¿Por ejemplo?

Los estudios afirman que los árboles viejos son mucho más productivos que los jóvenes, e importantes aliados en el tema del cambio climático, así que revitalizar los bosques es un error.

 

Hay que dejar que los bosques envejezcan.

Sí, necesitamos más bosques salvajes, dejar que los árboles crezcan con el espacio intermedio que ellos eligen. Y no hay que temer a la maleza, en las reservas en las que hace 100 años los humanos no hemos intervenido la densa sombra y la hojarasca impide el crecimiento de hierbas y matojos.

 

Dicen que el aire de bosque es salud.

Además de filtrar el aire los árboles desprenden sustancias, pero no son las mismas en una vieja reserva forestal que en una plantación artificial. Con la hojarasca se transportan hasta el mar a través de ríos ácidos que estimulan el crecimiento del plancton, el primer y más importante eslabón de la cadena alimentaria.

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LOS ESTUDIOS ARQUEOGENÉTICOS CORROBORAN LAS TESIS DE MARIJA GIMBUTAS

El mayor estudio del ADN antiguo realizado hasta la fecha confirma la hipotesís de Marija Gimbutas de que las lenguas indoeuropeas, de las que descienden la inmensa mayoría de idiomas hablados hoy en Europa Occidental, provienen de una emigración masiva (de hace 4.500 o 5.000 años) que provino de las estepas del norte del Mar Negro. Esta cultura de ganaderos era mucho más agresiva que la de los antiguos agricultores, y su gran vehículo expansivo fue el recién inventado carro de cuatro ruedas. (Consultar la segunda parte de esta website)

 

Ver árticulo completo del periódico "El Pais"

 

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NUEVOS LIBROS DE CAUAC EDITORIAL NATIVA: "Mitología salvaje" y "Magna Ciencia"

A fuego lento como en la buena alquimia, venimos cocinando dos proyectos de edición que verán la luz este verano y que estamos viviendo como auténticos viajes iniciáticos, dos aventuras para nosotros enormemente enriquecedoras y significativas de las que, además, hemos cosechado bellísimas amistades. En ambos casos con la gratificante sensación de estar trabajando en obras con un propósito al que, de alguna manera, llevábamos llamando desde la misma fundación de Cauac…

 

ENLACE CON EL ARTÍCULO

http://cauac.org/uncategorized/lo-que-se-cuece-en-cauac-este-verano/

 

CAUAC EDITORIAL NATIVA: "La revolución de la consciencia"

 

- Transcripción de la entrevista:

 

¿Cuánto hace que formasteis Cauac Editorial Nativa? ¿Con qué objetivo?

 

La actual asociación se creó en 2011, aunque antes de esta fecha llevábamos ya un tiempo funcionando con otras formas legales. El objetivo fue siempre apoyar, desde nuestras humildes posibilidades, lo que podríamos llamar “la revolución de la consciencia”, comenzando por la nuestra propia. Podríamos decir que desde el principio ha sido un medio tanto para profundizar en nuestra investigación y búsqueda personal como para compartir, enlazarnos y retroalimentar con mucha otra gente.

 

¿De cuántos libros disponéis actualmente en la editorial?

 

Desde 2012 hemos publicado 12 títulos, además de colaborar en varios proyectos de edición con otros colectivos. También hemos ayudado a diversas personas a autoeditar o distribuir sus libros. En la web se pueden consultar las fichas y reseñas de los que distribuimos actualmente.

 

¿Qué diferentes temas tratáis?

 

El tema puede ser cualquiera si en el enfoque desde el que se plantea hay una visión que sintamos pueda aportar algo valioso. Nos interesa especialmente trabajar en aquello que de una forma más estructural está limitando nuestra libertad de consciencia, lo cual a menudo implica un cuestionamiento profundo o cualitativo de los pilares fundamentales de la cultura y sociedad moderna. Como a cualquier persona, nos gusta compartir lo que nos resulta liberador e inspirador, y el propio proceso de compartirlo multiplica, intensifica y afina sus efectos de forma expansiva.

 

¿Sois una editorial que busca concienciar a la población?

 

Es más ajustado a la realidad decir que participamos en un proceso de consciencia que construimos entre todos, con nuestros errores y nuestros aciertos, y sobretodo con mucho aprendizaje por el camino.

 

¿Tenéis una buena acogida por parte del público?

 

La verdad es que siempre nos hemos movido a una escala bastante humilde por lo que no tenemos un gran público cuantitativamente hablando. Cualitativamente, en cambio, tanto los libros como las actividades y eventos que organizamos no paran de regalarnos relaciones sumamente enriquecedoras.

 

¿A qué clase de público están dirigidas las obras que distribuís?

 

La gente que a lo largo de estos años se ha mostrado interesada por los libros que movemos procede de los más diversos ámbitos y condiciones. También la diversidad de temas que hemos trabajado ha contribuído a atraer personas con diferentes intereses y conocimientos que nos han aportado feedbacks muy valiosos.

 

¿Dónde distribuis vuestros libros?

 

Desde hace poco tenemos un sistema de distribución directa a través una tienda on-line (www.cauac.org) desde donde se pueden adquirir con envío a domicilio. Se pueden conseguir también en cualquier librería convencional de la península informando al dependiente del título del libro y el nombre de nuestro distribuidor en la zona (la lista de distribuidores está también disponible en nuestra web), y por supuesto acudiendo a cualquier feria o evento en el que participemos.

 

¿En qué medida todo lo que tiene que ver con la permacultura y afines está presente en vuestra editorial?

 

La permacultura y la ecología profunda son una parte fundamental de nuestro humus creativo. Como asociación somos miembros de la Red de Permacultura del Sureste Ibérico, plataforma desde la que hemos impulsado diversas acciones sobretodo relacionadas con la regeneración de los suelos, la cobertura vegetal y los bosques mediterráneos. También hemos publicado o distribuido obras que para nosotros han sido fuentes de inspiración importantes en este sentido, como Los montes arbolados, de Félix Rodrigo Mora, o el más reciente Sembrando en el desierto, de Masanobu Fukuoka.

 

¿Funcionáis diferente a una editorial convencional? ¿Nos puedes explicar vuestro funcionamiento, vuestro financiamiento?

 

Para ser sinceros no somos profundos conocedores del funcionamiento interno de las editoriales convencionales. Por hablar de lo más fundamental en este sentido, Cauac es un emprendimiento asociativo y autogestionado. Esto significa que no funciona a través del paradigma del empleo asalariado, a partir del cual una persona o estructura “emplea” a otra, sino que que varias personas cooperan de forma horizontal y colectiva por un objetivo común.

 

¿Participáis en algún evento, ferias, talleres, exposiciones, congresos?

 

Sí, aunque la intensidad de nuestra actividad es muy variable en función del tiempo y las energías de que disponemos en cada momento. A lo largo de estos años hemos organizado charlas, jornadas, coloquios, y acciones que nos han permitido profundizar en los contenidos que tratamos de una forma más vivencial. Más que una editorial, para nosotros Cauac es una escuela.

 

¿Qué tenéis preparado para el futuro?

 

El proyecto editorial más inmediato en el que estamos trabajando es la reedición de Mitología Salvaje, de Guillermo Piquero, un libro precioso con un formato muy poco convencional donde se indaga en la cosmovisión indígena de la Europa paleolítica. Posiblemente en primavera organicemos presentaciones y quizás algún tipo de jornadas, con muchas ganas y motivación de sumergirnos juntos en un tema tan bello como es el resccate de nuestra propia indigeneidad, de alguna manera nuestras relaciones auténticas y sagradas con lo que sustenta la vida.

 

Entrevista realizada por Pablo Bolaño para Ecologist, abril 2017

EL CÍRCULO DEL ÁRBOL

    "Miré ante mí y percibí que los montes tenían peñas y bosques, y que de las alturas partía todo género de colores hacia el firmamento. De súbito estuve en la montaña más alta, y alrededor de mí, a mis pies, se dilataba la extensión total del mundo. Y mientras allí estaba contemplé más de lo que puedo describir y comprendí mucho más de lo que había comprendido hasta entonces; pues veía de modo sagrado, con el espíritu, las formas de las cosas, como si todo estuviera unido, como si todo fuera un único Ser. Y contemplé cómo el círculo sagrado de mi pueblo era uno de los muchos que componían un Gran Circulo, amplio como la luz del día y como el resplandor de las estrellas en la noche; y en su centro crecía un árbol majestuoso y florecido, que cobijaba a todos los hijos de una misma Madre y de un mismo Padre, y sentí que aquel árbol era sagrado."  (Alce Negro)

    La autodenominada Civilización occidental se ha expandido como una enorme mancha de aceite por la mayor parte de rincones de nuestro planeta. Hoy en día, prácticamente no quedan lugares en la tierra en los que con mayor o menor presencia, esta forma de concebir el mundo, no haya mostrado alguna de sus interrelacionadas caras:  La fe en el progreso (desarrollo industrial y tecnológico), materialismo (dinero, mercancías y bienes materiales), antropocentrismo (el ser humano como dominador del resto de seres vivos), racionalismo científico (predominio de la ciencia sobre el saber tradicional), patriarcalismo (dominación de lo masculino sobre lo femenino), militarismo (dominación de unos sobre otros a través de las armas), etc.

 

    Se mire desde el ángulo que se mire, el hecho objetivo es que las consecuencias de querer imponer esta forma de concebir el mundo sobre el resto de culturas de la tierra ha provocado una crisis sin precedentes en tres niveles paralelos: humanitario, económico y ecológico. Esta crisis global y civilizatoria es de tal envergadura, que está poniendo en riesgo la propia vida de nuestro planeta.

 

    Todo esto nos permite afirmar, en definitiva, que lo que verdaderamente está en crisis es la propia civilización occidental y su actual modelo político y económico, pues lejos de ofrecer soluciones a este callejón sin salida, nos sigue adentrando en mayores cotas de desequilibrio y colapso.

 

    Frente a esta situación, los pueblos indígenas que aún mantienen sus culturas milenarias de respeto a la naturaleza, conscientes del crucial momento histórico que atraviesa la humanidad y de lo urgente de dar un cambio de rumbo a esta situación de crisis global, han comenzado a juntarse y coordinarse, poniendo en marcha diversos foros internacionales que sirven de altavoz a sus propuestas que, en su mayor parte, van dirigidas hacia el mundo occidental.

 

    Dichas propuestas tienen como pilar central la imperiosa necesidad de que la visión ancestral de respeto a la Madre Tierra vuelva a ser compartida, como lo fue en un pasado, por todas las culturas del planeta. En este sentido, las culturas nativas representan el último y frágil hilo que nos mantiene unidos con la originaria y verdadera naturaleza humana. Son ellas las que, en pleno SXXI, aún mantienen vivo este milenario vínculo, por lo que su voz debería ser el principal referente en estos tiempos de búsqueda de un nuevo caminar para los pueblos de la Tierra.

 

    Se hace necesario pues, abrir espacios y puntos de encuentro en los que la palabra de los pueblos nativos sea escuchada. Espacios que sirvan de interconexión entre las culturas y gentes que aún mantienen con vida la cosmovisión originaria del ser humano y comenzar a crear alternativas al discurso antropocéntrico dominante.

 

    Dicen algunos pueblos nativos que los europeos necesitamos reconectarnos con las raíces del árbol de nuestros antepasados si es que queremos albergar algún futuro. En este contexto, los pueblos montañeses del cantábrico, herederos de una cultura que hunde sus raíces hasta los tiempos paleolíticos, no hemos perdido del todo nuestro vínculo con la sabiduría tradicional de nuestros ancestros.

 

    Uno de estos vínculos es el que desde tiempo inmemorial han mantenido las culturas cantábricas con los árboles. Nuestros antepasados sabían que el destino de árboles y humanos está entrelazado, ya que cada uno respira lo que el otro exhala. Y he ahí, por tanto, la importancia del árbol y los bosques en todas las culturas indígenas: son un espejo a través del cual la humanidad puede ver reflejado su propio destino; y hoy en día, los bosques de todo el planeta están desapareciendo de manera vertiginosa como consecuencia de la codicia humana.

 

    El árbol es un ser trascendental para toda aquella cultura que se precie de serlo. Cada clan, cada aldea, cada valle,… tenían en sus orígenes un árbol sagrado alrededor del cual compartían la palabra y tomaban decisiones de forma colectiva y consensuada. La última generación de estos árboles venerables se mantiene aún con vida en algunos pueblos cantábricos y representan uno de los últimos lazos que nos unen con las raíces culturales de nuestros ancestros.

 

    Por todo ello, y con la intención de crear un espacio de encuentro que reúna a culturas y gentes que desean activar un verdadero cambio de consciencia, nace el Círculo del Árbol. Una pequeña contribución a otros muchos círculos que comienzan a formarse alrededor de árboles de todo el mundo y en los que la palabra de los pueblos indígenas vuelve a ser considerada y tenida en cuenta como lo que verdaderamente es: portadora de la originaria sabiduría humana.

 

* Concejo bajo el venerable tejo de Abamia, Cordillera Cantábrica, otoño del 2010

 

 

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PAZ TREUQUIL, PINTORA MAPUCHE: "Mis cuadros expresan el lado sagrado y espiritual de la naturaleza"

- Leo en la información de la exposición que te defines como pintora y muralista ¿Podrías explicarnos a que te refieres con este último concepto?

 

Los murales están relacionados con mis inicios como pintora autodidacta, los cuales están a su vez vinculados con mi trabajo como profesora de interculturalidad en varios colegios rurales del Sur de Chile. Como parte de las actividades de los talleres de esta asignatura, los niños realizaban grandes murales dándole vida a las paredes interiores de las escuelas, con los que por un lado tratábamos de sacar a flote todos aquellos aspectos creativos y emocionales que no podían fluir libremente en la mayor parte de las asignaturas escolares y por otro lado, intentábamos relacionar dichos aspectos creativos con la cosmovisión mapuche. El resultado siempre fue el de pinturas muy coloridas que resaltaban la fertilidad y la capacidad de regeneración de la naturaleza, lo que marcó, sin duda, el estilo de los cuadros que comencé a pintar a partir de entonces. La verdad es que llevo a todos aquellos niños en lo más profundo de mi corazón y fueron ellos los que me animaron con su aliento a comenzar a pintar cuadros. Por otro lado y contestando finalmente a tu pregunta, además de oleos realizo de vez en cuando murales por encargo, ya sea en exterior o en interior, como por ejemplo en las paredes de las habitaciones de los niños.

- Efectivamente, los temas relacionados con la cosmovisión mapuche son una constante que se repite en la mayor parte de tus cuadros, ¿podrías resumirnos los aspectos más importantes de dicha cosmovisión?

 

Bueno, el aspecto más significativo de dicha cosmovisión esta inscrito en el propio significado de la palabra mapuche, compuesta por mapu (tierra) y che (gente), es decir, gente de la tierra. Nuestra cultura está ligada a la naturaleza, a la Ñuke mapu (Madre Tierra) sin la cual dejaríamos de existir. Para nosotros los ríos son las venas por la que fluye la sangre de esta Gran madre de la que todos venimos y a la que todos regresamos en un ciclo de vida sin fin. Esta agua-sangre alimenta las raíces de las plantas y árboles de los bosques, que es la piel por la que nuestra Ñuke Mapu respira. Por eso, cuando llegaron los europeos, como a tantas y tantas otras tierras, con una cosmovisión antropocéntrica que según ellos les legitimaba para devastar a la naturaleza y asesinar a nuestros ancestros, estalló el conflicto. Este conflicto aún perdura desde entonces, pues somos una cultura que aún mantiene su lengua y su espiritualidad ancestral, que seguimos necesitando de la naturaleza para que nuestras machis (chamanas mapuches) continúen realizando sus remedios naturales y se puedan comunicar con las fuerzas de la Tierra y del Cielo. Lo que ha sufrido y sufre la cultura mapuche, es la misma historia de infinidad de pueblos indígenas de todos los continentes. Muchos desaparecieron, pero también otros muchos hemos resistido y, sin duda, resistiremos. Así que mis cuadros, son un pequeño granito de arena que intenta mantener viva nuestra cosmovisión ancestral para que el legado de nuestros antepasados no se pierda y pueda ser trasmitido a nuestras próximas generaciones.

Bien, hablemos entonces de algunos de tus cuadros. Por ejemplo Mely Forrol (Cuatro raíces) ¿Por qué ese título y que sentido tiene el árbol en la cosmovisión mapuche?

 

Escuche una vez decir al sabio iroqués Oren Lyons que humanos y árboles compartimos un mismo destino, pues cada uno respira lo que el otro exhala. Esta simple y gran verdad, se nos explica de pequeños en las escuelas, pero con un lenguaje tan racional y científico que sólo nos llega a la cabeza y no al corazón. Sin embargo, esta unión árbol-humano está reflejada en las cosmovisiones de numerosos pueblos indígenas a través del lenguaje simbólico y poético, que es el que verdaderamente llega y penetra en el corazón de los niños…y de los mayores.

Este cuadro representa el Árbol Madre del que brotaron las cuatro raíces de la vida humana. Para nosotros y para otras culturas indígenas como los mayas, cada raíz o raza representa un color y un punto cardinal: blanca, amarilla, negra y roja. Así, los pueblos de la tierra, aunque diferentes, somos en esencia iguales, pues todos venimos de una misma raíz que creció antiguamente hacia las cuatro esquinas del mundo. Y del mismo modo, nuestro pueblo se divide en cuatro zonas territoriales: al este los puelches (gente de la cordillera), al oeste los lafquenches (gente del mar), al norte los picunches (gente del norte) y al sur los williches (gente del sur).

Volviendo a los árboles: ellos son seres mucho más sabios y antiguos que nosotros. Son los portadores de la memoria de la tierra, de nuestros antepasados. De ahí el símbolo del Árbol Madre que cobija y da la vida a todos los seres y del que los mapuches extraemos nuestros Kültrunes, nuestros tambores ceremoniales. Por eso las raíces de este cuadro forman un Kültrun.

…al hilo de lo que dices, el Kültrun aparece reflejado en otro de tus cuadros, Neyen Manke (El aliento del cóndor), que hace referencia al tayil, un canto sagrado mapuche ¿Podrías explicarnos que es el tayil y como se relaciona con el kültrun?

 

Para los mapuches, el canto es algo más que música, es una forma de comunicación entre el mundo físico y el mundo espiritual. Las palabras, la música, son como el viento, como el vuelo del cóndor que conecta entre sí lugares que en principio parecían remotos.

Dentro de los distintos tipos de cantos sagrados, está el tayil, que es un canto improvisado con un sentido de ofrenda a la naturaleza, y dónde al dejar que la música y la voz fluyan sin un guión preestablecido, permites que sea tu corazón el que hable. Este canto se acompaña con el Kültrun, que es, como he dicho antes, nuestro tambor ceremonial. Este instrumento musical sagrado, era antiguamente tocado solamente por las machis y en tiempos más recientes su uso se ha generalizado entre los mapuches. El Kültrun es el acompañante indispensable que permite entrar en Kuimi (trance) a la machi y a través de él  accede a la dimensión espiritual. Su ritmo representa para nosotras el latido de la tierra y por tanto, permite escuchar el corazón de nuestra Ñuke mapu. El conocimiento profundo de que es y para que sirve el Kultrun, permite abrir la puerta a la comprensión de la cosmovisión mapuche.

 

El kültrun aparece también en  Puliwen (Rocío), un cuadro que representa a una madre dando a luz en el bosque ¿Cómo es el parto tradicional en la cultura mapuche?

 

La llegada de un nuevo ser a este mundo, es para los mapuches que siguen su cultura tradicional un acontecimiento grandioso que es cuidadosamente preparado. La conexión con el bebe comienza desde el embarazo, lo mismo que el trabajo de la puñentuchefe (partera), que en ocasiones también es la machi de la comunidad. Sería algo parecido al trabajo de lo que ustedes denominan doulas, pero con un sentido más espiritual y sagrado. Esta conexión desde lo espiritual, permite por ejemplo a las puñentuchefes ser capaces de “dar la vuelta” al bebe en caso de que no este bien posicionado para el parto, mediante masajes y cantos realizados con suma ternura, que no tienen nada que ver con las maniobras violentas que se dan en los hospitales para tratar estas situaciones. 

El momento del nacimiento es una fiesta, un canto a la vida para recibir a la nueva sangre. En el cuadro podemos ver a ambos lados de la madre, por un lado a la machi-puñentuchefe llamando al bebe a través de la vibración de su Kültrun y, por otro, al padre haciendo lleyipun (rogativa), es decir, una oración de agradecimiento a la naturaleza mientras ofrenda semillas a la tierra. Las ceremonias relacionadas con el nacimiento culminan con la plantación de un árbol, que irá creciendo a la par que lo hace el niño, estableciéndose de esta forma una conexión profunda con la Ñuke Mapu.

Otro de los cuadros que trata el tema de la maternidad es Flor de leche, que muestra a una madre amamantando a su bebe entre flores y abejas…

 

Durante el último siglo, los estudios científicos han llegado a las mismas conclusiones que la sabiduría milenaria indígena, esto es que todos los seres vivos y fenómenos naturales están interrelacionados y forman parte de un solo organismo que se autorregula y se autorregenera: ustedes lo llaman biosfera, nosotros lo llamamos Madre Tierra. Según esta visión, todos los seres vivos somos parientes, no en un sentido figurado sino literal, pues todos somos hijas e hijas de la Ñuke Mapu. Tenemos diferentes formas y aspectos, pero en esencia a todos nos une una misma función: regenerar y mantener la vida. Todas las especies se reproducen y mediante múltiples y diferentes mecanismos ponen todo su empeño para que sus descendientes sobrevivan y vuelvan a su vez a reproducirse. Por tanto, la maternidad, la fecundidad y la fertilidad están presentes a cada paso que damos, lo que pasa es que hemos perdido la capacidad de asombrarnos por esta milagrosa y continua regeneración de la vida.

Este cuadro muestra la similitud entre la forma en que las madres-abejas y las madres-humanas alimentan a sus crías, unas a través de la miel y otras a través de la leche. Por otro lado y en un sentido más profundo, es conocido que las abejas son las responsables de la mayor parte de la polinización de las plantas, sin abejas la regeneración de la vida, la función maternal de la naturaleza corre un serio peligro. La actual desaparición de las abejas, como se viene repitiendo en distintos foros, es la señal que antecede a los duros tiempos que se avecinan, pues a la Ñuke Mapu ya no le queda otra opción que autoproducirse grandes cambios para poder sanarse. Pero también es la señal de que tenemos que ayudar a la naturaleza para facilitarle esos cambios, que en este caso concreto sería el de ayudar a las abejas a reproducirse.

En la Gran Madre y el Señor de los Animales abordas la cosmovisión europea paleolítica, lo que algunos denominan la religión de las cavernas, ¿Como surgió esta idea?

 

Este cuadro fue un encargo para la portada del libro Mitología Salvaje. Expresa la dualidad de la naturaleza según la visión de las cosmovisiones paganas europeas. Esta cosmovisión originaria, perseguida y demonizada en vuestro propio territorio, como se persiguió y demonizó a las cosmovisiones de los pueblos nativos durante la colonización, también tiene su papel que jugar en un futuro cercano. Muchos occidentales anhelan encontrar su camino espiritual, pero casi siempre lo intentan tomando como referencia la espiritualidad de culturas diferentes a la suya. Así que me parece interesante lo que propone el libro, una reconexión con las raíces del árbol de vuestros antepasados. Europa, como origen cultural y geográfico de una forma de entender el mundo que nos ha llevado hasta el borde del precipicio, tiene que volver a sus orígenes y recordar que hubo un tiempo en que también acogió culturas que respetaban, defendían y amaban la vida.

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Entrevista a Máximo Sandín

    No es fácil econtrar académicos que se atrevan a decir lo que nadie dice, a enfrentarse a un paradigma científico obsoleto, que reduce la inmensidad del misterio de la vida a una serie de leyes superadas por los nuevos conocimientos de la biología. Máximo Sandín, Doctor en Ciencias Biológicas y Bioantropología, nos descubre una concepción de la vida fascinante y desmonta en esta entrevista muchas de las teorías de Darwin sobre la evolución del milagro de la Vida y las implicaciones que ha tenido esa visión de competitividad y azar en nuestra concepción egoista del mundo.

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TODOS SOMOS UNO- Extraordinario video sobre la cosmovisión indígena

    Seguro que tienes 10 mintuos para ver esta obra maestra que combina las palabras de Red Crow (hasta el min. 1:20) y de Oren Lyons (a partir del min 1:30), con música e imagenes. Sin duda, debería proyectarse en nuestras escuelas como material docente.

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LA SÉPTIMA GENERACIÓN- Video del sabio iroqués Oren Lyons

    "En nuestra forma de vida, en nuestro gobierno, en todas las decisiones que tomamos, pensamos siempre en la séptima generación futura. Nuestro trabajo consiste en procurar que los que vengan después, las generaciones que aún no han nacido, no encuentren un mundo peor que el nuestro (y es de esperar que sea mejor). Al caminar sobre la Madre Tierra, posamos siempre los pies con cuidado porque sabemos que las caras de de las generaciones futuras nos miran desde abajo. Nunca las olvidamos" (OREN LYONS, 1990).
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THE ORIGINS OF WAR AND PATRIARCHY

* Some of the chapters of this website in english:

    "Finally, to complete an understanding of indigenous european cosmology it is also vital to learn of the historical processes taking place in the Neolithic and the Bronze Age. Until that time, a continous cosmology of the Mother Goddess had existed in Europe uninterrupted for at least 35.000 years, and this was progressively substituted for one wich worshipped male Gods of War, which no longer regarded nature as sacred, but as something to be dominated and exploited. This historic process is described in more detail in this work and its reading is the basis for understanding the cultural origin of what is called Western Civilisation..."

 

 

 

1. Indo-European Invasions.

 

2. Indo-European Invasions in Asia.

 

3. Semitic Invasions.

 

4. Livestock: from domination over animals to domination over humans.

 

5. The subjugation of women and the origin of the patriarchal family.

 

6. Classical Mythology as a system of patriarchal indroctination

 

7. The Myth of the goddess in Indo-European and Christian eras.

 

8. The witches and the Inquisition.

 

 

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El lenguaje de nuestros ancestros paleolíticos.

Fragmento del programa "Redes" nº 92.

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Video-entrevista a la filóloga Carme Jiménez. "No venimos del latín"

    Carme Jiménez es escritora y filóloga especializada en lingüística, y también, profesora de latín! Sabe muy bien de qué está hablando. Se ha enfrentado al elenco academicista de la gramática histórica por mantener esta teoría, así como por sus investigaciones sobre la lengua ibérica, publicadas en ibers.cat. Pero no ha cejado en el empeño y recién acaba de publicar su investigación en el libro No venimos del latín, en el que nos cuenta una historia gramatical algo diferente...

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Documental: "La cueva de los sueños olvidados" (Werner Herzog, 2010)

Viaja al universo símbolico de nuestros ancestros a través de este documental sobre la cueva paleolítica francesa de Chauvet.

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