mié
04
mar
2015
A la vera del río Segre, en terrenos cultivados por la misma familia de payeses desde hace cuatro generaciones, lleva cociéndose desde hace ocho años una "dulce revolución". El artífice se llama Josep Pàmies, sabio de la tierra, horticultor y activista, cabecilla de una insurrección que corre por las macetas, los jardines y los balcones y que tiene como poderoso símbolo a la estevia: la planta prohibida.
ENLACE: http://www.dolcarevolucio.cat/es/
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