10. EL SOMETIMIENTO DE LA MUJER y el origen de la familia patriarcal


“Durante la larga transición entre la matrística y la generalización del patriarcado, como dice Riane Eisler, hubo formas, normativas, instituciones que resultaban de los pactos entre los dos modos de vida, que reflejaban la correlación de fuerzas en cada situación y en cada momento. Las mujeres, explica también Eisler, siempre fueron propicias a la negociación para evitar las guerras y las muertes. Según Bachofen, la primera forma de matrimonio, el matrimonio demétrico, fue un pacto propuesto por las mujeres para paliar la violencia sexual de los hombres. Hubo quienes optaron por la guerrilla (las amazonas), hubo gobiernos matriarcales que levantaron murallas en torno a sus ciudades. La transición no fueron unos cuantos años ni unos cuantos siglos: fueron, según los lugares, entre 3 mil y 4 mil años, con tiempos de guerra, treguas, tiempos de paz pactados con fronteras, situaciones de coexistencia y de vecindad; hasta que el antiguo modo de vida fue quedando en zonas muy aisladas (como en el Caribe hasta el siglo XV d.c.) o en las catacumbas (cultos a la diosa, brujas, etc.)” Casilda Rodrigañez, “El asalto al hades”.

a) Mesopotamia:

“La primera ley escrita que se conoce es el Código de Hammurabi que está grabado (y no por casualidad) sobre un enorme falo de piedra de más de dos metros de altura; data del 1.800 a.c. y hoy se puede contemplar en el museo del Louvre de parís. Según dicho código, las mujeres ya eran propiedad del varón, y su estratificación social se establecía en función de la categoría de hijos que debían de tener; según si estos debían ser herederos, esclavos o suplentes, ellas serían esposas, esclavas o suplentes.


Lo de las suplentes es una magnífica prueba de flexibilidad de plantilla y de liberalismo económico para una mayor eficacia y rendimiento del patrimonio familiar; porque además, a diferencia de lo que sucedía en la sociedad judía, el heredero no era automáticamente el primogénito, es decir, el primero de los hijos varones nacidos de la primera de sus mujeres, sino el preferido por el padre; de este modo se incentivaba a las mujeres a educar a sus criaturas según los deseos del patriarca y se aseguraba la continuidad patrimonial en un tiempo en que el matrimonio no existía y el papel de esposa no estaba consolidado, como para tener la garantía de que la madre reprimiese y educase debidamente a sus hijos. Cuando el padre elegía el heredero, automáticamente la madre del heredero se convertía en la señora del señor y alcanzaba el rango más alto posible para la mujer.


Posteriormente surgiría el sistema de primogenitura:


[…] Quizás por eso prevaleció el sistema de primogenitura, pues las luchas por obtener el beneplácito del padre debían de producir un terrible desgaste, incluso convertirse en una seria amenaza para el propio patrimonio y la continuidad de la estirpe. El sistema de primogenitura se pone en práctica cuando se ha logrado un suficiente estado de sumisión en la mujer, cuando hay garantías (respaldadas por el padre y por la familia de la mujer: ser de buena familia es una cualidad para ser un buen partido no sólo por la enjundia del patrimonio sino por la educación que confiere) de que va a cumplir su cometido, y entonces puede ya ser esposa antes de parir. Por eso también la insistencia hasta muy recientemente en las clases dominantes de que los hijos elijan a la madre de sus futuros hijos entre las familias de su mismo rango, que asegure el conveniente adiestramiento de la siguiente generación. El sistema de primogenitura consolida la institución del matrimonio." Casilda Rodrigañez y Ana Cachafeiro, “La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente”

b) Israel:

“El sacerdocio Levita imponía la costumbre patriarcal como ley tribal; en consecuencia, cualquier infracción de los tabúes sexuales se castigaba de forma totalmente desproporcionada en relación con la “ofensa”. Las mujeres pertenecían a uno de entre dos hombres: el padre y el marido. La moralidad de la era anterior, según la que las sacerdotisas del templo podían tener hijos que eran sustentados por el templo, fue suprimida. De la misma manera, aunque con dificultades, se suprimió el ritual de la relación sexual en ocasiones especiales, que se creía que contribuía a la fertilidad de la tierra. Los maridos podían tener varias mujeres y podían repudiarlas sin obligación de mantenerlas, pero las mujeres sólo podían tener un marido y el adulterio estaba castigado con pena de muerte por lapidación. Cada mujer que fuera prometida o desposada podía ser apedreada hasta la muerte si era violada, a menos que la violación tuviera lugar en el campo, dónde sus llamadas de socorro no podían oírse (Dt 22, 26-27). La afirmación “no profanarás a tu hija, prostituyéndola; así la tierra no se prostituirá ni se llenará de indecencias” (Lv 19, 29) era una orden dirigida a evitar que los hebreos siguiesen la costumbre babilónica, y probablemente también cananea, según la cual una muchacha ofrecía antes de casarse su virginidad a la Diosa, o se convertía en una sacerdotisa del templo. No habría sacerdotisas hebreas. El sacerdote levita cuya hija fuera descubierta siguiendo las costumbres antiguas tenía la obligación de quemarla. El israelita que “entrega uno de sus hijos a Molec (Baal), es decir, que tuviese relaciones sexuales con una sacerdotisa en un templo cananeo, sería condenado a muerte (Lv 20, 2)." Anne Baring y Jules Cashford, “El mito de la diosa”


c) Grecia:


Según Francisca Martín-Cano la instauración del matrimonio patriarcal tenía como consecuencia:


“-El establecimiento de la herencia patrilineal, por lo que la propiedad del suelo cultivable pasaba a los hijos varones. Por ello la mujer dejó de ser dueña de los frutos del campo y ya no podía auto sostenerse económicamente.


-Al perder la mujer su valor económico, sólo se la valoraba en su función de esposa y madre de muchos hijos. Dado el exclusivo papel de procreadora que la esposa tenía en la familia patriarcal, estaría siempre embarazada […]. Comenta Kneissler de la sociedad patriarcal griega: Cuando no estaban embarazadas, los maridos se limitaban a cumplir desapasionadamente tres veces al mes con sus deberes conyugales.


-Se sabe que en Atenas, se estableció la institución del matrimonio y la familia patriarcal, por primera vez, en época de Cecrops. El hecho se cuenta como castigo a las mujeres atenienses, tras Atenea haber dado nombre a la ciudad, en su contienda con Neptuno. Para calmar al derrotado Neptuno que quería darle su nombre, Cecrops, padre de Atenea, tomo la decisión de castigar a las mujeres. Y entonces, para desagraviar al dios se impuso a las mujeres los siguientes tres castigos: 1) Se les quitó el derecho de votar; 2) Se prohibió que en adelante los hijos llevaran el nombre de sus madres y 3) Despojarlas del título de ciudadanas, de manera que quedaran reducidas a ser meras esposas de los atenienses. A partir del castigo patriarcal, los hijos llevarían el nombre de sus padres varones (patrilinealidad), cuando antes llevaban los de sus madres (matrilinealidad). Lo que traduce la institución del matrimonio y de la familia patriarcal.” Francisca Martín-cano


 d) Roma:

“Entre los romanos la palabra familia ni siquiera se aplica a la pareja conyugal y a sus hijos, sino tan sólo a los esclavos. Famulus quiere decir esclavo domestico, y familia es el conjunto de esclavos pertenecientes a un mismo hombre. En los tiempos de Gayo la familia, id est patrimonium (es decir, herencia), se transmitía aún por testamento. Esta expresión la inventaron los romanos para designar un nuevo organismo social, cuyo jefe tenía bajo su poder a la mujer, a los hijos y a cierto número de esclavos, con la patria potestad romana y el derecho de vida y muerte sobre todos ellos” Wikilingue

“La familia romana era una institución de la antigua Roma, presente en el ámbito social y jurídico, que estaba compuesta por todos los que vivían bajo la autoridad del cabeza de familia o pater familias, incluidos los esclavos. Cuando un romano nace, se encuadra o clasifica en una rígida estructura familiar controlada por el pater familias que era el jefe de la familia con poder sobre sus miembros hasta que muriese. Al ocurrir esto, el hijo varón casado pasaría a ser el nuevo pater familias o cabeza de familia, controlando el poder y los bienes de todos los que vivían en la misma vivienda. La mujer se consideraba una amiga, la compañera de la vida, la procreadora y no era más que un utensilio al servicio del jefe de familia, también se le considera inferior a su marido y se espera que lo obedezca, aunque éste debe respetarla al ser su dueño, como un jefe debe respetar a sus amigos inferiores, hijos y criados. […] El poder del padre sobre sus hijos se denomina Patria Potestas y suponía, incluso, el derecho a decidir sobre la vida o la muerte de sus hijos como indicaba un artículo de la ley.” La familia romana

“En contra del muttertum (Bachofen) y de la reproducción grupal, se instaura el concepto de linaje, de relación vertical individual, y se fijan las reglas de la jerarquía familiar, de la transmisión individual y vertical de la propiedad, etc.; el hijo no es la criatura de las entrañas que pertenece (en sentido de procedencia por lugar físico) al grupo de la madre, sino el filium, el que es elegido porque sigue al padre. En la familia patriarcal la madre pertenece al padre, y esa pertenencia es con sentido de propiedad, y su destino es reconocerle como su superior y seguir sus órdenes, heredar sus bienes y seguir el desarrollo del patrimonio” Casilda Rodrigañez.